POR QUÉ SE NOS PIDE COLOCAR LOS ASIENTOS DEL AVIÓN EN POSICIÓN VERTICAL ANTES DEL DESPEGUE Y EL ATERRIZAJE


 

Texto e ilustraciones José A. García Álvarez







Después de acceder al interior del avión y estar próximos al despegue, o cuando estando todavía en el aire comienza el inicio del descenso y aproximación a la pista para proceder al aterrizaje, un miembro de la tripulación solicita siempre por la amplificación interna situar los respaldos de los asientos en posición vertical y colocar también en su lugar las mesitas situadas detrás del respaldo de los propios asientos.

A pesar de que a algún pasajero le puedan. molestar. las. normas.

regulaciones que se aplican en la aviación civil y que en algunos casos hasta las viole pensando que "no va a pasar nada", no es menos cierto que todas, sin excepción alguna, encierran un riguroso propósito de velar por la seguridad del pasaje, la tripulación y de la propia aeronave.



A diferencia de otros medios de transporte como los autocares y ferrocarriles para trayectos medios y largos que también cuentan con asientos reclinables que se pueden mantener en todo momento en cualquier posición sin que se corra por ello ningún riesgo, en los aviones, por el contrario, el riesgo es alto.

En primer lugar, después subir al avión, la posición vertical de los respaldos de los asientos proporciona a los pasajeros la fácil ocupación del asiento trasero que tiene asignado, sobre todo en la clase económica donde la distancia entre un asiento y otro, con sus respectivos respaldos colocados en posición vertical, no supera los 80 cm de separación. Si en esos momentos los respaldos se encontraran reclinados, el acceso al resto de los asientos se convertiría en una tarea difícil de realizar, sin contar que al no poder sentarnos estaríamos obstaculizando también el libre acceso y circulación del resto de los pasajeros a todo lo largo del pasillo.


En segundo lugar, resulta también importante facilitar la libre evacuación, sin ningún obstáculo de por medio, al pasillo en caso que surja una emergencia durante el despegue o el aterrizaje. De esa forma, en caso de necesidad, todos los pasajeros pueden efectuar una rápida evacuación a través de las salidas dispuestas para las emergencias. En la mayoría de los casos las emergencias en los aviones ocurren durante los 7 a 10 minutos que demora el despegue o, igualmente, durante los 7 a 10 minutos que demora la aproximación a la pista y el aterrizaje. De ocurrir cualquier percance en esos cortos períodos de tiempo, los asientos situados verticalmente permitirán a los pasajeros asumir rápidamente la posición correcta que se requiere antes de realizar un aterrizaje de emergencia o forzoso.

Cuando se realiza un aterrizaje de ese tipo, e incluso cuando existen condiciones atmosféricas adversas propensas a que pueda surgir una emergencia o accidente, los asientos que se encuentren todavía reclinados pueden convertirse en armas letales si el pasajero que está sentado detrás es lanzado hacia delante al impactar el fuselaje del avión contra el suelo o la pista, sin descontar que en esos casos el asiento se puede llegar desprender también de su anclaje al piso del avión.

En realidad la incomodidad o inconveniente que pueda suponer para algunos pasajeros no poder mantener reclinado el asiento durante los pocos minutos que demora el despegue y el aterrizaje del avión lo deben superar a favor de la seguridad que esa medida representa para el resto de los viajeros.




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  Última actualización: abril de 2012