QUÉ ES UN LED

Texto e ilustraciones José Antonio E. García Álvarez


Contenido:

Google
 







> Introducción
LED, un nuevo tipo de lámpara
Tipos de LEDs
Aplicaciones de los diodos LED
Breve historia de los LEDs






 

INTRODUCCIÓN


Durante más de 120 años las lámparas incandescentes han iluminado nuestras vidas, sobre todo durante las noches, proporcionando luz artificial en calles, fábricas, comercios, hospitales, oficinas e infinidad de sitios más, incluyendo nuestros hogares.

Se puede afirmar que el invento de la lámpara incandescente de Edison en 1878 contribuyó en gran medida al avance de la humanidad, pues a partir de entonces el hombre ha podido mejorar su calidad de vida al prescindir en buena medida de velas, lámparas de gas, o de aceite, para alumbrar las estancias y lugares públicos, tanto de día como de noche, sobre todo en ciudades, poblaciones y zonas agrícolas que cuentan con suministro de corriente eléctrica.



La torre Eiffel, al igual que otros muchos monumentos y edificios, en la. actualidad se ilumina exteriormente por las noches empleando diodos LEDs.

 







Lámpara incandescente Edison, en vías de extinción desde 2008. Está lámpara está siendo sustituida por otros tipos de menor. consumo energético y más eficientes.

 

No obstante haber sido utilizada diariamente desde su invención hasta nuestros días, la lámpara incandescente ha resultado ser extremadamente ineficiente, pues sólo el 10% de la energía que consume se convierte en luz, mientras el 90% restante se pierde, liberándose al medio ambiente en forma de calor con muy poca o casi nula utilidad práctica. Como consecuencia, al consumir las lámparas incandescentes más energía de la necesaria para convertir la electricidad en luz, las centrales eléctricas tienen que quemar más carbón o petróleo para generar la corriente eléctrica necesaria con el fin de satisfacer la demanda de los consumidores, liberándose por ese concepto una gran cantidad de CO2 a la atmósfera, lo que incrementa aún más el calentamiento global.

 

En el año 1938 apareció en el mercado la lámpara fluorescente de. tubo recto, que ofrece mejor iluminación comparada con las. lámparas incandescentes tradicionales y con menor consumo. energético.  En la foto  se puede ver un tubo fluorescente recto  de. 20  watt  (W)  de  consumo  (equivalente al flujo luminoso propio de. una lámpara incandescente de 100 watt). Los tubos. rectos y redondos de luz fluorescente tienen aún hoy en día un amplio uso. en comercios y hogares en todo el mundo.

 

Sin embargo, el despilfarro energético de las lámparas incandescentes ha preocupado desde hace varios años a la comunidad científica internacional, la que se ha volcado en desarrollar otros tipos de lámparas más eficientes. Las primeras lámparas que cumplieron y cumplen todavía con esa finalidad son las fluorescentes, desarrolladas en el año 1938 con un mayor rendimiento energético en comparación con las incandescentes. Las lámparas fluorescentes proporcionan, además, mayor iluminación con menos consumo energético y sin calentarse tanto como las incandescentes.

 



La lámpara halógena, desarrollada en la primera mitad de los años 50 del siglo pasado, se creó inicialmente para uso como luces de posición en los aviones de combate, pasando después al ámbito civil. Su principio de funcionamiento es similar al de las lámparas incandescentes, ya que emplean filamento, pero son mucho más eficientes desde el punto de vista de la iluminación que producen y del menor consumo energético.

 

La invención posterior de las lámparas halógenas en la primera mitad de los años 50 del siglo pasado ofreció también la posibilidad de obtener mayor iluminación con algo menos de consumo eléctrico que las incandescentes, pero calentándose tanto como éstas, al poseer también filamento para convertir la corriente eléctrica en luz. En los últimos años del siglo pasado se desarrolló también otro tipo de lámpara fluorescentes ahorradora de corriente eléctrica denominada CFL (Compact Fluorescent Lamp Lámpara Fluorescente Compacta). Esta lámpara es de menor tamaño que las fluorescentes convencionales y se fabrican para proporcionar una variedad de tonalidades de luz similar a la que ofrecen tanto las lámparas incandescentes como las fluorescentes, con la ventaja que la variedad de casquillos y conectores disponibles facilitan que se puedan instalar en cualquier portalámparas para sustituir una incandescente.

 







Lámpara CFL con casquillo de rosca.  La variedad de lámparas disponibles. de este tipo y los diferentes casquillos y conectores con que se pueden. encontrar en el mercado facilita que cualquier lámpara incandescente se. pueda sustituir por una CFL sin necesidad de cambiar el portalámparas.

 

Tanto las lámparas fluorescente como las ahorradoras CFL, aunque consumen mucho menos energía eléctrica que las incandescentes, tienen el inconveniente de contener mercurio (Hg) en su interior, metal pesado peligroso y altamente contaminante si al romperse el cristal exterior que recubre estas lámparas en un descuido o accidente casual se libera ese elemento químico al medio ambiente.

Con respecto a las lámparas incandescentes, de acuerdo con la normativa de eficiencia energética aprobada en Bruselas en el año 2008, desde ese mismo momento quedó prohibido fabricar más lámparas de ese tipo en lo adelante en la Unión Europea, previéndose que lo que se ha dado por denominar “apagón incandescente” termine en el año 2016. Después de aprobada dicha normativa en 2010 se dejaron de comercializar lámparas de 100 watt de ese tipo y en 2011 de 60 watt. A partir de septiembre de 2012 habrán desaparecido finalmente del mercado para siempre las últimas existentes de 40 y 25 watt.

 

 

 

 Ir al Índice

 

Continuar

     
     
       
     
       


| Página Inicio | Presentación | Aviso Legal | Mapa del Sitio | Prensa | FAQs | Contactar |  

www.asifunciona.com

                Resolución 800 x 600 píxeles

     Última actualización: marzo de 2012